07/03/2014 - Con excepción de
Panamá, Costa Rica, Paraguay, Perú, Chile, Canadá y Estados Unidos, la
Organización de Estados Americanos (OEA) decidió debatir la crisis en
Venezuela de forma privada.
Antes de la reunión, que tuvo lugar anoche, el director de Human
Rights Watch, José Miguel Vivanco, expresó que “la OEA no debería
esconderse detrás de puertas cerradas para debatir sobre temas que
claramente son de interés público”.
Al cierre de esta edición, la sesión no había concluido, pero EFE
reportó que en la cita se descartó la posibilidad de convocar una
reunión de consulta de los cancilleres del continente, tal como lo
propuso Panamá. En un receso, el secretario general de la OEA, José M.
Insulza, lamentó las críticas emitidas al organismo por el presidente
Nicolás Maduro y la ruptura de relaciones con Panamá.
El embajador panameño, Arturo Vallarino, lamentó la reacción de
Maduro, negó que la posición de Panamá sea injerencista y dijo: “No
toleraremos que se nos amedrente”. En tanto, la embajadora de Estados
Unidos en la OEA, Carmen Lomellín, consideró “inaceptable” que el
hemisferio guarde silencio sobre el asunto.
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