08/03/2014 - Insultos entre sus
mandatarios, y el anuncio de nuevas represalias económicas por parte del
país petrolero marcaron el tercer día de la crisis entre Venezuela y
Panamá.
El gobernante Nicolás Maduro acusó ayer a su homólogo panameño,
Ricardo Martinelli, de cobrarles a los empresarios de la Zona Libre de
Colón (ZLC) el 20% de las facturas pagadas por Venezuela, para
“financiar su campaña electoral interna”.
Minutos después, Martinelli le exigió a su par el pago de la deuda a
los empresarios de ZLC y lo calificó como “inmaduro” y “mala paga”.
En tanto, el canciller Francisco Álvarez De Soto demeritó las
acusaciones de Maduro y expresó que se analizan las medidas económicas
anunciadas por Venezuela para determinar qué acciones se tomarán.
Ayer, el vicepresidente económico venezolano, Rafael Ramírez, informó
que la entrega de divisas para los residentes en el país que tengan
como destino Panamá fue suspendida.
“Mientras estén suspendidas las relaciones con Panamá, ese es un tema que queda congelado”, dijo.
El diferendo entre ambos países se generó por una fallida propuesta
de Panamá de convocar a los cancilleres de la Organización de Estados
Americanos (OEA) para tratar la crisis de Venezuela.
Anoche, el Consejo Permanente de la OEA aprobó una declaración
conjunta que expresa solidaridad con la situación que vive Venezuela,
pide que continúe el diálogo y lamenta las muertes por las protestas.
El documento obtuvo 29 votos a favor y 3 en contra: Estados Unidos, Canadá y Panamá.
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